Lo real hechiza al cuento infantil

Por Carlos Restrepo, tomado de El Tiempo, Bogotá.

Atrás parecen haber quedado las historias de hadas y duendes o de personajes de dibujos animados comerciales. En la literatura infantil contemporánea colombiana la realidad más próxima es la que prevalece: dos hermanitos viven con su madre porque su padre los abandonó; una pareja afrocolombiana se enamora en un humilde caserío del Pacífico y un niño sordo se enfrenta con valor a la cotidianidad.

Del cómo está evolucionando el cuento infantil hablaron expertos a propósito del inicio del III Festival del Libro Infantil, organizado por la Cámara Colombiana del Libro, que contará con una rica programación, a nivel nacional, en librerías, bibliotecas y entidades promotoras de la lectura, hasta el próximo fin de semana.

Es una iniciativa que busca llamar la atención de los padres para que conviertan los libros infantiles y juveniles en un elemento de primer orden en la formación de sus hijos.

“Los padres no se preocupan por ir con los niños a las librerías y muy pocos van a las bibliotecas. Y lo más curioso es que cuando un adulto realmente ve el contenido de los libros para niños se enloquece de la felicidad”, comenta María Osorio, de Editorial Babel.

Conexión con la realidad

Como lo dice el popular grupo argentino Les Luthiers en su simpática parodia La gallinita dijo eureka, “a los chicos hay que decirles la verdad”. Y esa es, quizás, la principal razón que ha llevado a los escritores infantiles a abordar los temas cotidianos en sus escritos.

“En la literatura para niños se ha tomado conciencia de que justamente todos los temas son posibles. Creo que la literatura de ahora acompaña a estos niños inteligentes de hoy, hiperpreguntones, para los que no hay temas vedados”, explica la escritora Yolanda Reyes, de la librería especializada Espantapájaros.

En un análisis sobre el tema, que presentó el investigador Luis Bernardo Yepes Osorio en la edición más reciente de la revista de Fundalectura, “el humor, la discapacidad, la muerte, las angustias existenciales juveniles, el amor en sus distintas manifestaciones, el poder y la separación de los padres fueron tópicos predominantes en las obras”.

Para Mireya Fonseca, editora infantil de Panamericana, la clave está en la manera como se le cuente al niño la historia. “La trama debe tener un lenguaje fácil, comprensible, con construcciones gramaticales ágiles; que, complementado con la ilustración, le llegue de una manera amena al niño”.

El escritor cubano y especialista en literatura infantil y juvenil Sergio Andricaín complementa a Fonseca con otros ingredientes importantes: la investigación y la sinceridad.

“La cosa es cómo ayudar al niño a entender esas realidades tan difíciles, tan crudas sin caer en un discurso y en eso es muy importante la sinceridad. Se trata de que a través del camino de la literatura, que tiene recursos específicos, tú puedas ayudar al niño a crecer”, explica Andricaín.

Por su parte, Reyes destaca el papel que juega en todo esto la poesía, que en la infancia se encuentra en todas partes. “Para un niño entre los 0 y los 4 años, el mundo del lenguaje es un mundo sonoro en el que importa mucho menos el qué y mucho más el cómo. Y el primer texto de un niño es el texto poético. En esa medida los libros para los más chiquitos son libros llenos de sonoridades, son verdaderos poemas”.

¿Cómo acercar a los niños a la lectura?

Para la escritora Yolanda Reyes la mejor manera de acercar el niño a la lectura sigue siendo lo que ella denomina ‘el triángulo amoroso’. “Sentarlo en las piernas, abrazarlo y leerle un cuento. Es que la voz humana que te acompaña, cuando eres chiquito, es lo que te conecta a la lectura para siempre, yo creo. Y eso se hace leyendo con ellos una y otra vez la misma historia. A los niños les gusta leer porque saben que los adultos están ahí atrapados y saben que no se van a ir de su lado. Es la tiranía de tener encadenado al sujeto; a ese papá que apagó el celular y que dijo: ‘No me pasen llamadas’ porque estoy leyendo este cuento'”.

María Teresa Andruetto gana el Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil


El jurado del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil, conformado por Manuel Peña Muñoz (chileno) en representación del CERLALC; Beatriz Helena Robledo (colombiana) en representación de la Fundación SM; Verónica Uribe (chilena) en representación de IBBY; Cecilia Bajour (argentina) en representación de la OEI, y Daniela Schütte González (chilena) en representación de la OREALC-UNESCO, decidieron otorgar el Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil a la autora argentina María Teresa Andruetto por el conjunto de su obra literaria, en la que se manifiesta una búsqueda de equilibrio entre el lenguaje narrativo y poético, por la diversidad de temas y géneros literarios que aborda, los diferentes planos de lectura que propone y el tratamiento innovador de géneros tradicionales.

Asimismo, el jurado determinó otorgar una mención especial al colombiano Evelio José Rosero Diago por la originalidad en la construcción de las voces narrativas de su obra literaria y un tratamiento que renueva temas frecuentes de la literatura infantil y juvenil.

Las 35 candidaturas presentadas este año llegaron de 13 países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, España, México, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela.

María Teresa Andruetto recibirá el Premio Iberoamericano SM en una ceremonia que se llevará a cabo el primero de diciembre en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en México. Además de la estatuilla, el premio está dotado con 30.000 dólares, y con toda seguridad será una plataforma para que la obra de la autora alcance una difusión aún mayor en Iberoamérica.

El Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil es convocado anualmente desde 2005 y tiene como objetivo reconocer a autores que escriban en cualquiera de las lenguas que se hablan en la comunidad iberoamericana y que cuenten con obras valiosas en el ámbito de la literatura infantil y juvenil. Los ganadores de las anteriores ediciones han sido el español Juan Farias, la colombiana Gloria Cecilia Díaz, la española Montserrat del Amo y el brasileño Bartolomeu Campos de Queirós.

María Teresa Andruetto fue una de las fundadoras de CEDILIJ (Centro de Difusión e Investigación de Literatura Infantil y Juvenil/Córdoba/Argentina) y secretaria de redacción de la revista especializada Piedra Libre. Para niños y jóvenes, ha publicado Stefano (1997), Veladuras (2004), El anillo encantado (1993), Huellas en la arena (1998), La mujer vampiro (2000), Benjamino (2003), Solgo (2004), Trenes (2007), El país de Juan (2003), El árbol de lilas (2006) y El incendio (2008), entre otros libros.

Premio Destino Apel·les Mestres para Andrés Pi Andreu y Kim Amate

La ventana infinita, con texto del escritor cubano Andrés Pi Andreu (La Habana, 1969) e ilustraciones del español Kim Amate (Terrassa, 1974) ha ganado el XXIX Premio Destino – Apel·les Mestres de literatura ilustrada. Al premio, con una dotación económica de 4.500 euros se han presentado más de 25 originales procedentes de diferentes lugares de España y otros países como EE.UU o Inglaterra. Destino Infantil y Juvenil publicará la obra ganadora el próximo mes de enero de 20100.

La ventana infinita es un cuento de risa y misterio, sobre dos niños que aprendieron que la amistad es una gran ventana que siempre debe estar abierta, aunque a veces asuste.

Andrés Pi Andreu cree que la lectura es una necesidad que nos hace más humanos y mejores. Quizá por eso acabó siendo escritor y vinculándose al mundo de la edición, tareas que realiza en Estados Unidos, donde reside actualmente. Ha publicado libros como Lo que sabe Alejandro y El libro de Claro Carlitos (Premio La Edad de Oro).

Kim Amate, cuya formación y experiencia profesional han sido principalmente en el ámbito del diseño y las artes gráficas, se inició en la ilustración cursando estudios en la Escola Llotja. La ventana infinita es su primer trabajo publicado como ilustrador. Actualmente, expone su obra pictórica El destí artificial de la truja blanca en la galería BAT de Barcelona.

Reeditan Historia de la literatura infantil chilena


La presentación de Historia de la literatura infantil chilena, de Manuel Peña Muñoz, se realizará el próximo 30 de octubre, a las 19:00 horas, en el Auditorium del Café Literario de Providencia, Metro Estación Salvador, Santiago de Chile. Las palabras de presentación estarán a cargo de Juan Antonio Massone, miembro de la Academia Chilena de la Lengua.

Este importante libro vio la luz, originalmente, en 1982, y ahora la Editorial Andrés Bello lo reedita, actualizado y con una atractiva y colorida cubierta.

Una luna entre dos casas


Por Antonio Orlando Rodríguez, tomado de El Nuevo Herald, Miami.

La compañía mexicana Marionetas de la Esquina llegó a Miami para presentar su espectáculo Una luna entre dos casas y dejar claro que –en tiempos en que los playstations y otros artilugios por el estilo parecen ser los dueños de la imaginación infantil–, el buen teatro conserva intacta su capacidad para seducir a los más chicos.

Retener la atención de un centenar de niños durante casi una hora con un espectáculo de muñecos es una tarea difícil, pero los integrantes del grupo dirigido por Lourdes Pérez Gay y Lucio Espíndola lo logran con una propuesta que combina títeres de mesa de gran atractivo visual, temas cercanos a los intereses de los destinatarios y una inteligente dramaturgia. Todo aderezado con una fórmula (casi) infalible: imaginación, poesía y humor.

La pieza de la autora canadiense Suzanne Lebeau hace gala de una estudiada simplicidad. A través de una anécdota transparente y de tres simpáticos personajes –Pluma y Taciturno, dos chicos de personalidades opuestas, y Ratapelo, un perro hiperquinético–, Una luna entre dos casas recrea problemáticas de interés para los niños de más corta edad, como la dificultad para interactuar con el otro o el miedo a lo desconocido. Lo lúdico adquiere un saludable protagonismo en el texto mediante divertidos juegos silábicos y onomatopeyas.

El montaje de Pérez Gay juega creativamente con cuatro sets colocados sobre mesas con ruedas, que deambulan de un lado al otro del escenario, e insiste en el intercambio cómplice y enriquecedor entre muñecos y titiriteros. Los diseños de títeres y de escenografía, que firman Espíndola y Víctor Hugo Núñez, respectivamente, apuestan por la expresividad, una gama de colores armoniosos y la funcionalidad.

El trabajo de manipulación de Amaranta Leyva, Priscila Morales, Laura Hernández y Pérez Gay alcanza un alto nivel de plasticidad y precisión. La música desempeña un papel clave, no solo por ser el medio de expresión por excelencia de Taciturno, sino porque la puesta está concebida, de principio a fin, como un ballet en el que las acciones físicas de personajes y objetos dialogan con la encantadora y muy teatral partitura del compositor canadiense Jean-François Léger.

Decepciona, en un espectáculo tan cuidado, que la hermosa canción final –que supuestamente entona Taciturno– se escuche interpretada por una voz masculina adulta. Es un detalle desconcertante, que conspira contra una sostenida ilusión de verdad.

Imágenes como el fantástico tejado-xilófono de la casa de Taciturno o el ascenso de Pluma a la azotea de su vivienda usando una escalera invisible logran una empática comunicación con el auditorio. Esos y otros aciertos ratifican que para el teatro de títeres, si están presentes el talento y la creatividad de auténticos artistas, no existen imposibles. La razón la dio hace muchos años el argentino Javier Villafañe, cuando aseguró que el títere sólo puede vivir en las manos del niño o del poeta, porque ellos son los únicos que saben que “para un títere dos más dos deben ser siempre cinco o tres, pero nunca cuatro”.

Ojalá la presencia en el Adrienne Arsht Center de grupos de teatro infantil de la calidad de Marionetas de la Esquina deje de ser una gratificante rareza y se convierta en una oferta habitual. La inversión se justifica: no existe mejor modo para cautivar a quienes, a la vuelta de unos años, se convertirán en los espectadores de su programación para adultos.

Los cactus

Qué grata sorpresa nos ha dado nuestra amiga mexicana María García Esperón, la autora de Tigres de la otra noche y Querida Alejandría. Ella ha leído, ilustrado y musicalizado “Los cactus”, un breve poema de Antonio Orlando Rodríguez incluido en su libro Mi bicicleta es un hada y otros secretos por el estilo (Premio Ismaelillo 1989 de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba), y lo ha colgado en Youtube.

El poema, escrito hace ya dos décadas, fue inspirado por unos cactus en miniatura que había en la oficina donde Antonio trabajó durante muchos años, en La Habana Vieja, a solo unos pasos de la famosa Bodeguita del Medio. Quién iba a suponer que los caminos insospechadas de la poesía transformarían esas minúsculas plantas citadinas en unos espléndidos y retadores cactus del desierto mexicano.

Gracias mil por tu generosidad, María.

Quienes lo deseen pueden escuchar y ver “Los cactus” haciendo clic aquí:

Exposición retrospectiva de Sendak en San Francisco


A sus 81 años, Maurice Sendak (Brooklyn, 1928) está viviendo uno de sus mejores momentos profesionales. El pasado 8 de septiembre, el Contemporary Jewish Museum de San Francisco inauguró una gran retrospectiva de sus ilustraciones para libros infantiles titulada There’s a Mystery There: Sendak on Sendak, y el próximo 17 de octubre, llegará a las pantallas de cine la muy esperada adaptación de su clásico Where the Wild Things Are.

En There’s a Mystery There pueden apreciar más de 100 acuarelas, dibujos y bocetos de Sendak, incluyendo muchos que nunca antes habían sido mostrados, junto con imágenes de video de entrevistas con el autor. Posteriormente, la muestra realizará una gira por distintos museos de Estados Unidos.

El último libro publicado por Maurice Sendak se titula Mamá? y apareció en el 2006.

Marionetas de la Esquina actúa en Miami


El sábado 10 de octubre la compañía mexicana Marionetas de la Esquina realizará tres presentaciones de su espectáculo para niños Una luna entre dos casas en el Carnival Studio Theater del Adrienne Arsht Center de Miami.

Marionetas de la esquina fue creada en 1974, en Argentina, por Lucio Espíndola. En 1975 estrenó su primer espectáculo, con el que se hizo acreedora al premio Vito Cantone del Fondo Nacional de Las Artes de ese país. En noviembre de 1976 se trasladó a México y radicó en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, donde permaneció casi un año. En diciembre de 1977 se mudó a Cuernavaca, Morelos, y allí inició una nueva etapa en su actividad creativa y de difusión del arte de los títeres en virtud de la incorporación, en 1978, de la actriz, directora y titiritera Lourdes Pérez Gay. Desde entonces ambos directores, actores y titiriteros han conformado y sostenido la compañía que, actualmente, radica en la ciudad de México.

La obra Una luna entre dos casas, escrita por Suzanne Lebeau, dramaturga y directora de la compañía teatral canadiense Le Carrousel, se estrenó en el 2005.