Encuentro de Editores de Libros para Niños y Jóvenes

La Cámara Colombiana del Libro invita a participar en el Primer Encuentro Latinoamericano de Editores de Libros para Niños y Jóvenes, que tendrá lugar del 12 al 14 de agosto, dentro del marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, en Colombia. El objetivo de este encuentro es crear un espacio de reflexión y socialización, en el cual el editor de libros para niños tenga la posibilidad de discutir desde su oficio los diferentes procesos que competen a un libro infantil.

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Ivar Da Coll en Casa America Catalunya

El autor colombiano Ivar Da Coll tuvo un encuentro con niños de primer y segundo grado de la escuela Els Vinyals durante las Primeras Jornadas sobre Literatura Infantil y Juvenil Latinoamericana Cuentan que cuentan, organizadas por Casa America Catalunya, que se están realizando en Barcelona. Ivar leyó a los niños varios de sus cuentos y dialogó con ellos. Algunas de las preguntas que tuvo que responder: fueron ¿qué edad tienes?, ¿cómo inventas tus cuentos?, ¿haces los dibujos tú solo? Y la última, muy tono con el ambiente futbolero que se respira en Barcelona por estos días: ¿cuál es tu equipo favorito: el Barca o el Madrid?

Primeras Jornadas de Literatura Infantil y Juvenil Latinoamericana em Barcelona

Del 26 al 28 de mayo se realizarán en Barcelona las Primeras Jornadas de Literatura Infantil y Juvenil Latinoamericana Cuentan que cuentan…, organizadas por Casa Amèrica Catalunya, un evento que se propone difundir esa producción literaria entre educadores, bibliotecarios, editores, investigadores y el público en general.

Las Jornadas están estructuradas en conferencias, mesas redondas, talleres y encuentros de escritores con niños, que contarán con la participación de invitados de Argentina, Colombia, Cuba, Francia, México, Uruguay y Venezuela. Entre los participantes se encuentran Cristina Peri Rossi, Rodrigo Fresán, Antonio Orlando Rodríguez, Evelio José Rosero, Michèle Petit, Monique Zepeda, Ivar Da Coll, Irene Savino, Javier Zavala, Roberto Sotelo, Teresa Colomer, Maria Cecilia Silva-Díaz, Brenda Bellorín, Miriam Martínez, Mercè Canela y Martina Fittipaldi, entre otros.

Consulte el programa del seminario, la lista completa de invitados y otros detalles aquí.

Foro Internacional por el Fomento del Libro y la Lectura en Argentina

La Fundación Mempo Giardinelli, de Argentina, convoca a participar del 14° Foro Internacional por el Fomento del Libro y la Lectura, esta vez bajo el lema: Lectura, lugar de encuentro.

Se ha elegido este año indagar en las muchas dimensiones de esta metáfora. Lectura como un lugar al que todos tenemos derecho, para encontrarse con uno mismo, con los otros cuando compartimos lecturas en voz alta y títulos que nos gustaron, como oportunidad de un encuentro distinto entre docentes y estudiantes, de los lectores con los mejores autores de la literatura universal, la lectura como ocasión del encuentro entre generaciones, de encuentro con el conocimiento y con las herramientas necesarias para el buen ejercicio de la democracia.

Este nuevo Foro tendrá lugar del miércoles 19 al sábado 22 de agosto de 2009, en el Domo del Centenario, en la ciudad de Resistencia. La reconocida escritora Laura Devetach será la encargada de la conferencia de apertura del encuentro, que contará también con la presencia de los escritores Leopoldo Brizuela, Vicente Battista, María Cristina Ramos, Angélica Gorodischer, Eduardo Saccheri, Gustavo Roldán y Eugenia Almeida, entre otros autores y de los especialistas Cecilia Bajour y Daniel Menéndez Vigil. Del exterior han confirmado su participación los escritores y editores María do Rosario Pedreira (Portugal) y Carlos Noguera (Venezuela) y también Paloma Saiz, directora del Programa de Fomento de la Lectura del Distrito Federal, de Mexico, y Constanza Mekis, directora del Programa de Bibliotecas Escolares de la República de Chile.

Como cada año, el Foro ofrecerá conferencias magistrales, mesas de debate, una gran cantidad de talleres matutinos, espacios de intercambio de experiencias y otras actividades optativas. Una de las tradicionales tertulias de lectura se dedicará a homenajear la obra de Gustavo Roldán, quien con sus cuentos ha contribuido a instalar los paisajes y la fauna del Chaco en el imaginario de todos los niños.

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Vampiros adolescentes

Por Luis Muiño, psicoterapeuta, La Vanguardia, España

Aunque cueste imaginarlo, hubo un tiempo en que Drácula también fue joven. Como lo son las legiones de seguidores adolescentes y preadolescentes de películas, series de televisión, novelas, cómics e incluso juegos de rol que han surgido en las últimas dos décadas y que tienen, al menos en apariencia, a los vampiros como protagonistas. Dos décadas o más de vampirismo para adolescentes que con la publicación del libro Crepúsculo -y su posterior versión para la gran pantalla, estrenada con gran éxito de taquilla en otoño pasado- han llegado en los últimos tiempos a su cenit. Es cierto que la producción de cine y literatura de terror para jóvenes viene de lejos, pero ahora los bebedores de sangre están ganando decididamente terreno a los asesinos psicópatas. ¿Cuál es la razón? ¿A los adolescentes les gusta la sangre?

La siguiente escena -con algunas variaciones en el guión- está sucediendo en muchos hogares del Reino Unido y Estados Unidos. Un grupo de niñas, que ese día duermen juntas en casa de una de ellas, se alejan de la vista de los padres de la anfitriona. Recorren la casa hasta encontrar una habitación que tenga un espejo grande en una de las paredes. Apagan las luces y encienden las velas de un candelabro.

En silencio y temblando de miedo, se sitúan en círculo cerca del espejo. Empiezan a girar alrededor de sí mismas. Cuando han dado ya algunas vueltas, comienzan a pronunciar un nombre en susurros: “Bloody Mary” (Mary la Sangrienta).

Cada vez que la vuelta las lleva a mirar el espejo, aumenta el volumen de la invocación. Al final, su llamada se convierte en un grito: “¡Bloody Mary!, ¡BLOODY MARY!, ¡¡¡BLOODY MARY!!!”. El terror las invade, porque saben que cuando pronuncien ese nombre trece veces en el espejo aparecerá… Este ritual, muy extendido en el mundo anglosajón, ha sido objeto de estudio por parte de antropólogos y otros estudiosos del comportamiento humano. Las niñas preadolescentes -que suelen ser las que más lo practican- creen que siguiéndolo aparecerá en el espejo un rostro ensangrentado que les hará disfrutar de una experiencia sobrecogedora.

Las investigaciones sobre este espeluznante juego se centran a veces en el aspecto histórico: cómo una reina como María Tudor, que ajustició a cientos de personas por motivos religiosos, acaba convertida en “Bloody Mary”. En otras ocasiones, el estudioso se detiene a hablar del simbolismo de las velas o los espejos como puertas de entrada al más allá. Pero, curiosamente, pocos trabajos analizan la parte más paradójica de este ritual: el atractivo morboso que la sangre puede ejercer incluso en la infancia… ¿será porque sus autores tienen miedo a convertirse en víctimas de esa seducción, como le ocurre a la investigadora Helen Lyle, protagonista de la película Candyman?

El tabú de la sangre es uno de los más arraigados en el ser humano. La prohibición cultural de su contacto tiene, incluso, un correlato físico: muchas personas se desmayan al verla. Pero -quizás precisamente por esa dificultad que tenemos para tratarla con normalidad- desde antiguo se ha usado como símbolo de fuerza y persuasión. Se conocen ritos y pactos de sangre en muchas culturas de la antigüedad y hay gran cantidad de religiones que piden a sus fieles que beban el fluido vital de sus dioses.

A lo largo de la historia, muchos mitos han usado esta capacidad de seducción de los seres ensangrentados. Desde los que narran historias del hombre lobo rural hasta los que estudian al asesino en serie más urbano, todos los cuenta- cuentos crean -a veces sin darse cuenta, otras de forma voluntaria-personajes de leyenda que tienen un factor común: su cercanía con el líquido rojo.

Pero quizás el ser irreal que mejor partido ha sabido sacar de este erotismo sea el vampiro. Desde que Bram Stoker convirtió al grosero buscador de vísceras de las leyendas balcánicas en un elegante no muerto,millones de personas han hecho aparecer vampiros en sus ensoñaciones amorosas. Bastó un ligero toque romántico para transformar una criatura de pesadilla en un personaje atractivo. Porque el sustrato estaba ahí: ni más ni menos que el atractivo de la sangre. El líquido vital atrae por lo mismo que lo hacecualquier aspecto de nuestra experiencia sobre el que recae un tabú. En un principio, nos llama la atención por simple curiosidad. No es casualidad que el juego de “Bloody Mary” se practique más a menudo entre los nueve y los doce años. Ésa es la época vital que muchos psicólogos denominan “edad de Robinson”. En este período los niños buscan satisfacer su necesidad de emociones a través de experiencias extrañas. Es habitual verlos jugar en la oscuridad, exponerse a seres vivos que temen o representar papeles de malvados. Son formas seguras de obtener placer liberando a la vez la ansiedad que les producen sus miedos ancestrales. Y, sobre todo: es una forma de acercarse a aquello que les llama la atención precisamente por su halo de prohibición.

Después, a medida que vamos creciendo, la curiosidad se transforma en atractivo erótico. La adolescencia es la época en que aquellos que están en mundos prohibidos se convierten en objeto de deseo.

El erotismo adolescente necesita desconocimiento e indefinición. Sus sensaciones se basan en la incertidumbre cognitiva. En esa edad, es mejor no estar seguros de nada acerca de la otra persona: así es más fácil rellenar los huecos con cualidades míticas. La inseguridad es esencial en ese tipo de pasión: la otra persona es una desconocida cada instante. Hay zonas oscuras de ese individuo que atraen pero que no se sabe lo que contienen. Su pertenencia a otros mundos (el de los bebedores de sangre es un ejemplo de ello) es algo que lo convierte en llamativo, en fascinante. Y ya se sabe: el atractivo de una persona en esa edad se basa en su carácter único, especial. Si alguien consigue parecer distinto, hará crecer de forma notable su poder de seducción.

En todas las épocas ha habido una gran cantidad de jóvenes fascinados por los personajes sanguinarios. Los romances de ciego con crímenes cruentos narrados de forma detallada eran seguidos en la edad media por multitud de adolescentes. El éxito de la sanguinaria narrativa de terror gótico (El castillo de Otranto, Melmoth el errabundo, El monje…) a finales del siglo XVIII fue en gran parte debido a su calado entre la juventud. En los últimos años, fenómenos como el de la serie televisiva Buffy Cazavampiros, las películas Abierto hasta el amanecer, Underworld o Jóvenes ocultos, o las series literarias del tipo de las de Anne Rice -con sus Crónicas Vampíricas encabezadas con Entrevista con el vampiro– o la reciente Crepúsculo de la escritora Stephenie Meyer demuestran que el atractivo de la sangre en esas edades sigue -y de qué manera- vigente.

Probablemente el tabú de la sangre permanezca vigente mientras el ser humano no transforme radicalmente su fisiología. Mientras esto sea así, los jóvenes de todo el mundo se acercarán al fluido rojo en busca de nuevas experiencias. Poner un pie en otros mundos forma parte de esa enfermedad a la que llamamos juventud, que, por suerte -o por desgracia-, se cura con el tiempo. Y es algo sano siempre que se mantenga el otro pie posado firmemente en este mundo.

El "museo" Manuel Peña Muñoz

Todo el que llega su casa se sorprende. La gente cree que va a entrar a un simple departamento del barrio de Ñuñoa, en Santiago de Chile, y de repente descubre que en realidad se trata de una suerte de “cueva de Alí Babá” repleta de coloridos libros infantiles de distintas épocas y países, de todo tipo de juguetes antiguos, y de pinturas, ilustraciones originales y platos de cerámica. Al hacerle la visita al escritor Manuel Peña Muñoz, en un reciente viaje de trabajo a Chile, Cuatrogatos pudo comprobar que no había ni pizca de exageración en lo que cuentan otros amigos que han pasado antes por allí. El “museo” privado del conocido estudioso de la literatura y el folclor infantil de Chile y de Latinoamérica es una celebración del universo lúdico de la niñez, de los títeres y de los personajes de los viejos cuentos infantiles. ¿Lo más valioso de su colección? Es difícil elegir, pero quizás sean los originales de Mario Silva Ossa (“Coré”), el famoso ilustrador chileno de los años 1930 y 1940…

Niños e Internet

Niños 2.0
Por Ernesto M. Moreno, periódico El Universal, México

Como apunta Amaia Arribas, autora del libro Internet para niños, “la aparición de las múltiples pantallas ha revolucionado el escenario de nuestra comunicación, convirtiendo a los niños y jóvenes en protagonistas del cambio”. Los niños de la actualidad (chicos de entre seis y 13 años) no experimentan con la red, nacieron con ella. Palabras como “descarga”, “navegación”, “chat” y “correo electrónico” forman parte de su léxico habitual. Son la llamada generación net.

“Internet se ha convertido en una herramienta de ocio, investigación, comunicación —comenta Arribas—. No es una moda, sino un nuevo paradigma que definitivamente llegó para quedarse”. Según una encuesta realizada por la Asociación Mexicana de Internet (Amipci), 92% de los niños y adolescentes mexicanos consideran que internet es un medio de comunicación indispensable.
No sólo eso: un estudio realizado por la Universidad de Navarra a 22 mil niños latinoamericanos demostró que 43% de los menores de 13 años prefieren internet a la televisión. En adolescentes de 14 y 15 años, la cifra alcanza 60%.

El secreto es la interactividad. Los niños están dejando de ser espectadores pasivos; ahora prefieren tomar la iniciativa, entablar un diálogo. Arribas indica que los niños de ahora leen la misma cantidad de textos que los niños de antaño, pero los primeros lo hacen a través de la computadora y no en libros. Para estos “nativos digitales” interactuar con una pantalla no representa ningún tipo de cambio ni novedad. En realidad, se trata de su hábitat natural. “Es increíble: desde los tres años un chiquito ya es capaz de usar internet. Para ellos, la red es una herramienta completamente intuitiva. Además existen páginas de estimulación y cuentos adecuados para su edad”.

La autora aclara que el uso de la red por menores de edad suele ligarse con peligro. Sin embargo, el tema de la pederastia, por ejemplo, existía antes de internet. Lo mismo la pornografía. Aunque es innegable que la red puede ser un camino que facilite el acercamiento a contenidos explícitos, es cierto también que con la correcta supervisión y el uso de los filtros adecuados, pueden disminuirse los riesgos.

“La cuestión es no tenerle miedo a internet, sino aprovechar responsablemente sus beneficios”. Los padres deben actualizarse y estar al tanto de los cambios tecnológicos. Recomendaciones: fijar reglas y horarios de uso, supervisar la actividad digital de los menores (no permitirles abrir cuentas por ellos mismos), inscribirse en la cuenta de Facebook o Hi5 como un amigo más de sus hijos, enseñarlos a no compartir nunca sus datos privados y preguntarles si algún sitio o algún “amigo virtual” los hace sentir incómodos.