Lara Ríos en la Academia Costarricense de la Lengua

La escritora de literatura infantil Marilyn Echeverría, conocida como Lara Ríos, habló de la importancia de fomentar el hábito de lectura entre los niños en el discurso que pronunció al incorporarse a la Academia Costarricense de la Lengua.

La autora de libros como Pantalones cortos, Verano de colores, Mo y El círculo de fuego blanco defendió la vigencia de la literatura infantil como medio para educar, formar y entretener, y
señaló que la pasión por la literatura en los chiquitos es una responsabilidad compartida entre los escritores de los libros, los padres de familia y los maestros.

“Los niños, las niñas y jóvenes se convierten en buenos lectores si los libros que caen en sus manos son interesantes para ellos. Una cosa es escribir literatura para público infantil y otra es que ellos se apropien verdaderamente de esos libros”, destacó Echeverría-

La escritora –ganadora del Premio Carmen Lyra, de la Editorial Costa Rica, en 1975 con su poemario Algodón de azúcar– lamentó el poco impulso al arte poético en la literatura infantil de Costa Rica. “A mí me gustaría ver más poesía en las aulas”, dijo.

El libro, un valor refugio en tiempos de crisis

A pesar de los juegos electrónicos, Internet y miles de opciones de ocio, el libro es el pasatiempo favorito de los suizos incluso en tiempos de recesión económica. Es lo que se desprende del Salón Internacional del Libro y la Prensa de Ginebra, que concluye este domingo.

“¿Qué libros se llevaría a una isla desierta?” La clásica pregunta evidencia la importancia que otorgamos a los libros. ¿Qué vale la pena llevarse cuando uno decide renunciar a todo lo que nos rodea? No joyas ni otros artículos de lujo, sino libros.

Tras la llegada de los nuevos medios, sobre todo de Internet, algunos auguraron la muerte del libro; sin embargo, éste sobrevive incluso en tiempos de crisis, como demuestra el Salón del Libro y la Prensa de Ginebra, De hecho, este año la feria ha tenido que extender en algunos miles de metros cuadrados su superficie de exposición para acoger a una cincuentena de editores.

Esta tendencia se observó también en otras grandes ferias europeas celebradas en lo que va de año. El número de personas que visitaron la última edición del Salón del Libro de París, por ejemplo, aumentó un 20% y las ventas se incrementaron entre un 20 y un 30%.

Pasatiempo poco caro
“Tanto en París como en la Feria del Libro de Bruselas, este año hemos mejorado los resultados”, señala Olivier Parault, responsable del sector comercial de la editorial Gallimard. “Se percibe cierta ralentización sobre todo en la gran distribución. Pero si un editor dispone de un ‘bestseller’, puede olvidarse prácticamente de la crisis: los lectores que esperan un libro, vienen comprarlo”.

Según el colaborador de la gran casa editorial francesa, la recesión golpeará probablemente mucho menos al libro que otros artículos de consumo. “El libro es algo así como un valor refugio en periodo de crisis. Muchas personas se inclinan por opciones de ocio menos costosas y el libro entra en esta categoría”.

En ello coincide la editorial canadiense Vermillon, presente por segunda vez en el Salón de Ginebra. “Jamás hemos vendido tantos ejemplares como este año en el Salón del Libro de Ottawa. La gente quizás no puede permitirse gastos importantes, pero sigue dispuesta a gastar 20 dólares o 20 francos en un libro”, afirma Daniel Haillot, representante de la casa editorial norteamericana.

Un dato sorprendente
“Tal vez sorprenda, pero la gente lee cada vez más en la era de Internet. Y en Québec el público se inclina cada vez más por la literatura nacional o regional, mientras hasta ahora dominaban sobre todo los libros de gran tirada que provenían de grandes capitales, como París”, agrega Daniel Haillot.

Fue lo que motivó a Vermillon a regresar este año a Ginebra: “Diversos clientes nos explicaron que, si vienen al Salón del Libro, es para descubrir otras literaturas, para encontrar obras que encuentran en sus librerías”.
Una misión que el la feria ginebrina asumió hace muchos años: dar a conocer otras culturas, extendiendo los horizontes más allá del mundo francófono. Después de Italia, Argelia, Rusia y Egipto, el país invitado en esta edición fue Turquía, que presentó su literatura a través de exposiciones, debates y encuentros con escritores.

Un escaparate cultural
Numerosas otras culturas -de Alemania a Japón, pasando por el Tíbet- están presentes este año en el Salón del Libro y la Prensa, que desde hace años constituye un importante evento para organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional, Reporteros sin Fronteras o Greenpeace.

“Para nosotros es un marco óptimo para fomentar el conocimiento recíproco y transmitir una imagen diferente del Islam”, explica Adel Mejri, presidente de la Liga de Musulmanes de Suiza, que dispone de un stand propio en la feria. “Queremos mostrar un rostro de la cultura y la religión musulmanas que se aleja de los miedos y prejuicios habituales”.

Jóvenes lectores
Como cada año, el Salón dedica un espacio privilegiado a los jóvenes y niños que, a pesar de Internet, los móviles y los juegos electrónicos, no parecen haber perdido el placer de la lectura.

“Hoy las opciones de ocio son múltiples. Muchos jóvenes que descubren los libros se convierten en lectores asiduos. Nosotros tratamos de despertar en ellos el interés por la lectura”, señala un maestro ginebrino que acompaña a uno de los numerosos grupos de estudiantes que recorren los stands.

“Muchos se sorprenden al ver que los jóvenes leen volúmenes de 600 o 700 páginas, como el de Harry Potter. Hace unos veinte años que nosotros observamos un creciente interés del público joven en los libros”, confirma Olivier Parault.

Gertrude es Gertrude es Gertrude es Gertrude

Aunque Gertrude Stein publicó en 1939 un libro para niños que lleva por título The World Is Round, con ilustraciones de Clement G. Hurd, se trata de una figura a la que no suele vinculársele mucho con el mundo de la literatura infantil. Recientemente acaba de ser publicado por el sello Atheneum Books for Young Readers, en Estados Unidos, un picture book que recrea el mundo de esta muy singular escritora. ¿Su título? Gertrude Is Gertrude Is Gertrude Is Gertrude. El texto fue escrito por Jonah Winter y las ilustraciones son de Calef Brown. En la obra aparecen como personajes algunas de las figuras que se relacionaron con Gertude Stein en París, como Picasso, Matisse, Hemingway y, por supuesto, Alice B. Toklas.

El arte de Kvêta Pacovská

“Quise decir algo y lo pinté, y eso son mis libros, mi mundo pintado, mi comunicación visual, mi comunicación con niños distantes, que no necesita traducción”.
“¿Por qué dibujo? Porque lo necesito. Porque sin dibujar no puedo existir. Es como respirar. Un dibujo es tal como es. No debe ni puede fingir. Expresa nuestros sentimientos y nuestros pensamientos”.

“Quiero todos los materiales. Son tentadores. Son inspiradores. Me gusta trabajar con todos”.

“Algunas veces trabajo todo el día o algunas veces toda la semana, y no estoy satisfecha. Así que tomo las tijeras y corto todas las cosas, y estoy de nuevo descontenta, así que vuelvo a unirlo todo. En un mundo de papel nosotros podemos: Pegar, Doblar, Apilar, Fijar, Hacer pedazos, Cortar, Humedecer, Secar, Tocar, Crujir, Añadir, Recortar, Atravesar”.

Kvêta Pacovská
Artista checa nacida en Praga, en 1928. Ha ilustrado más de un centenar de libros, entre los que se encuentran El señor de los anillos, de J.R.R Tolkien (publicado en 1968); Momo, de Michael Ende (en 1979); El valiente soldado de plomo, de Hans Christian Andersen (en 1985) y El mundo de los cuentos de hadas, de los hermanos Grimm (en 1986). Ha publicado también cuentos de su autoría como El pequeño rey de las flores (1991), Teatro de medianoche (1992) y Flying (1995), y libros-objeto como Unfold/Enfold (2005). Ganadora de la Manzana Dorada de la Bienal de Bratislava en 1983, del Gran Premio de la Bienal de Cataluña en 1988 y del Premio Andersen de 1992.

Pedro y el lobo en Miami

El sábado 4 de abril por la tarde fuimos al Adrienne Arsht Center a disfrutar Pedro y el lobo, el popular cuento que escribió y musicalizó Sergei Prokofiev en 1936. El concierto era prometedor, pues la interpretación corría a cargo de la Orquesta Sinfónica de Cleveland. Sin embargo, resultó una experiencia decepcionante.

Para leer el texto en inglés y en español se escogió a Néstor Torres, un destacado flautista puertorriqueño, quien no lo pudo hacer peor. Torres es un excelente músico, pero su trabajo como actor-narrador resultó exasperante, en especial cuando se empeñaba en imitar las voces de los diferentes personajes de la historia. Para empeorar las cosas, mientras la orquesta interpretaba la encantadora partitura de Prokofiev, Torres siseó varias veces –utilizando el micrófono- para tratar de mantener callado al público infantil. Parafraseando la conocida frase popular, cabría recomendarle: “Flautista, a tu flauta”…

En fin, que, por una vez en la vida, al finalizar el cuento de Prokofiev deseamos sádicamente que el lobo feroz se hubiera comido a alguien. Pero no a Pedro ni tampoco al pato, sino al deslucido narrador.

Día de los Niños/Día de los Libros en Estados Unidos

Cientos de bibliotecas de Estados Unidos presentarán una muestra de sus programas y servicios multiculturales el próximo 30 de abril, fecha en que se conmemora en esta nación el Día de los Niños/Día de los Libros. Este año se celebra la décimotercera edición de esta conmemoración, conocida popularmente como “El Día”. Las bibliotecas organizarán programas familiares que incluyen cuentacuentos bilingües, obsequio de libros y distintos eventos culturales.

Según el censo del 2000, casi una de cada 5 personas residentes en Estados Unidos habla en su hogar un idioma distinto del inglés en su hogar. De los 47 millones de residentes en esta categoría, el 28% habla español, lengua que es la más representada después del inglés en las bibliotecas públicas. El 78% de las bibliotecas informó considerar al español como el idioma prioritario, después del inglés, para el que diseñan servicios y programas.´
Según los expertos, las bibliotecas de Estados Unidos se están transformando en espacios dinámicos que ofrecen inagotables oportunidades educativas. En el entorno actual, de creciente diversidad y complejidad informativa, sus recursos multilingües son más necesarios que nunca. Muchas bibliotecas ofrecen colecciones multilingües y los programas para jóvenes y adultos hispanos y de otros orígenes se multiplican año tras año.

“En un mundo en el que el conocimiento es poder, las bibliotecas nos hacen poderosos a todos”, afirmó Pat Scales, presidenta de Association for Library Service to Children (Asociación de Servicios de Biblioteca para Niños, ALSC), entidad que organiza nacionalmente el Día de los Niños/Día de los Libros. “Numerosos estudios revelan que el acceso a los libros y otros materiales de lectura, así como la cantidad de tiempo que los niños dedican a la lectura por placer. están vinculados con el éxito en el fomento de la lectura. Las bibliotecas ofrecen acceso gratuito a libros e información que celebran todos los antecedentes lingüísticos y culturales, y queremos que los padres y las madres sepan que llevar a sus hijos a la biblioteca constituye una de las mejores cosas que pueden hacer por ellos”.

Los futbolistas británicos y la lectura

Con el fin de fomentar la lectura entre los jóvenes, el National Literary Trust de Inglaterra ha dado inicio a la cuarta edición de su campaña Premier League Reading Stars, en la que utiliza como portavoces a 20 jugadores estrellas de los principales equipos de fútbol del país.

La decisión de realizar campañas con jugadores de fútbol se basa en un estudio que se realizó con 2,176 niños de primaria y secundaria, donde se les preguntó quiénes sería su principal inspiración para acercarlos a la lectura. Después de los miembros de la familia, que obtuvieron un 71.5% de los votos, aparecieron los deportistas, con un 22%, seguidos de actores con un 20%, músicos con un 17% y políticos con el 16.7%.

“El fútbol es una gran influencia cultural en este país, y este estudio confirma que algunos jóvenes aspiran a ser como los futbolistas. Las estrellas de la Premier League nos ayudan a aprovechar este poder y a cambiar actitudes llevando el mensaje de que leer es importante y valioso en la vida de los futbolistas y para alcanzar el éxito”, mencionó Jonathan Douglas, director de la iniciativa.

Harry Potter es el libro favorito de casi todos los niños y de algunos adultos también. J.K. Rowling es una fantástica autora y yo impulsaré a cada niño a leer estos libros, que están llenos de emociones y aventuras y realmente hacen que tu imaginación vuele”, comentó a los medios Wayne Rooney, el popular jugador de 23 años del equipo Manchester United.

Otros conocidos futbolistas hablaron con entusiasmo ante la prensa y la televisión sobre obras tan disímiles como La Ilíada, de Homero; James y el melocotón gigante, de Roald Dahl; El señor de las moscas, de William Golding, y las autobiografía de Mohammad Ali y de Pelé, entre otras.

Alice Vieira y su literatura sin edades


Por Antonio Orlando Rodríguez, tomado de El Nuevo Herald, Miami

Nadie pone en duda que, desde antes de ganar el Nobel, José Saramago era ya el escritor portugués contemporáneo más conocido en Hispanoamérica. António Lobo Antunes, ganador del Premio de Literatura en Lenguas Romances de la última Feria Internacional del Libro de Guadalajara, le sigue los pasos. El tercer vórtice en esta suerte de “triángulo de oro” es una mujer que se dio a conocer hace 30 años en el mundo de los libros para libros y niños y jóvenes: Alice Vieira. Varias novelas traducidas a nuestra lengua –entre ellas la inolvidable Los ojos de Ana Marta– la han convertido en una autora de culto para muchos lectores, chicos y grandes, de España y América Latina.

El primer contacto de Vieira con la escritura para niños surgió de forma inesperada. “Un día, mi hija Catarina, que por entonces tenía nueve años de edad, me dijo: ‘No tengo nada para leer, ¿qué hago?’”, relata. “Entonces les propuse a ella y a mi hijo Andrés que escribiéramos un libro entre los tres. Lo hicimos en veinte días. Estábamos de vacaciones y nos divertimos mucho”. La experiencia la animó a escribir su primera novela, titulada Rosa, mi hermana Rosa, y presentarla a un concurso convocado por la editorial Caminho, donde resultó ganadora.

Ese fue el inicio de una larga bibliografía que incluye títulos como A vueltas con mi nombre, Cuaderno de otoño y Portal 12, 2º centro, y de numerosos reconocimientos nacionales e internacionales. En sus libros, la autora nacida en Lisboa, en 1943, aborda las complejas relaciones entre los niños y los adultos. Su interés al escribirlos nunca es transmitir mensajes morales a sus lectores, sino “ayudarlos a ser más fuertes y tener mayor capacidad de resistencia, a creer más en ellos mismos”. Al charlar con Vieira, resulta evidente que una de sus grandes inquietudes es el desconocimiento que existe entre las jóvenes generaciones sobre la historia reciente de Portugal. “Los niños no saben nada sobre la dictadura ni sobre el proceso de restauración de la democracia”, explica. “Ese blanqueamiento de la memoria histórica me preocupa mucho”. Por eso escribió Veinticinco a siete voces, novela en la que se rememora la llamada Revolución de los Claveles desde la perspectiva de siete personajes de diferentes edades.

Su libro más reciente, titulado La vida en las palabras de Inês Tavares, apareció el año pasado y Alice Vieira lo cataloga como “completamente de hoy”. En sus páginas, asegura, trató de reflejar la vida de los adolescentes de su país. “Utilicé su lenguaje actual, los muchachos de ahora tienen una manera de dialogar muy rara y me encanta llevarla a los libros. La capto bien porque, además de visitar mucho las escuelas, mis nietos llenan la casa de amigos y escucho como hablan. Es un libro, muy crítico, porque mis personajes observan su realidad y lo cuestionan todo. Entre otras cosas, a esas personas que no tienen ni cinco minutos para hablar con sus vecinos, pero que se pasan todo el día delante de la computadora, ‘salvando el mundo’ con sus clics. Un clic y salvan los animales de la Amazonía, otro clic y salvan a los niños de Gaza. Apretar una tecla y hacer clic es muy fácil, pero hacer algo concreto para que el mundo real sea mejor resulta más difícil…”

El pasado año, Alice Vieira dio una sorpresa al ganar el premio Maria Amália Vaz de Carvalho con Dois corpos tombando na água, su primer libro de poesía para adultos. “Nunca antes había escrito poesía”, comenta. “Fue algo tan raro, tan inesperado, que al terminarlo no se lo quise mostrar a mis amigos, sino que preferí enviarlo al concurso con un seudónimo”. Sin embargo, Vieira ha colaborado con un grupo de amigos en la creación de cuatro novelas “colectivas” para adultos. “Son un juego, una broma, pues cada uno escribe un capítulo y se lo entrega a otro para que prosiga la historia”.

La calidad de su prosa y la profundidad de sus historias han hecho que mucha gente se pregunte por qué Vieira no ha escrito aún una novela “en serio” para el público adulto. La respuesta, según ella, es simple: “Creo que esa novela no sería muy diferente de las que ya he publicado. Cuando escribo, nunca pienso en la edad del público ni en lo que pueden entender o no los jóvenes lectores. Soy muy egoísta: escribo para mí; mientras trabajo, solo existimos la historia y yo. Por eso, si un adulto quiere leerme, que lea cualquiera de mis libros”.

Música y literatura infantil colombiana

Palabras leídas por la escritora Irene Vasco en el lanzamiento del cuaderno Música y literatura infantil colombiana, el pasado viernes 2 de abril, en Bogotá, en la sede de la Biblioteca Nacional de Colombia:

Hace casi dos años Graciela Prieto presentaba la exposición sobre la vida y obra del escritor e ilustrador Ivar Da Coll. En esa emocionante reunión en la que admirábamos una vez más, esta vez en tamaño gigante, la obra de nuestro amigo, las voces de María del Sol y de Ricardo Prado se dejaron oír. Cantaron y nos hicieron cantar rondas, canciones y juegos, algunos tradicionales, otros compuestos por ellos.

Cuenta Graciela que ese día supo que su siguiente proyecto, que en ese momento le pareció sencillo y natural, era el de juntar música y literatura infantil colombiana, ejercicio que hasta el momento nadie había emprendido.

A lo largo de meses y meses, con la ayuda de muchas personas, Graciela fue dando forma a su idea. No fue tan fácil como pensó al principio. Por el contrario, a medida que avanzaba la investigación, la recopilación, la escritura del guión de la exposición, el panorama crecía y se multiplicaba.

Finalmente niños de muchos colegios pudieron recorrer los paneles de Materile lire ró, este cuento canto yo. También pudimos encontrarnos en este auditorio durante tres días en el seminario Música y literatura infantil colombiana, y escuchar las voces de músicos y escritores, incluyendo al invitado internacional Luis Pescetti, no contando y cantando sino reflexionando y haciendo una recapitulación de lo que ha sido la historia de la música y la literatura en Colombia a lo largo de los siglos, en especial del siglo XX.

No contenta con estos dos eventos que dejaron profundas huellas, Graciela se empeñó en dar continuidad a la colección Cuadernos de la literatura infantil colombiana, iniciada un año atrás con la publicación sobre Ivar Da Coll. Para ello encargó a María Fernanda Paz Castillo.

Y aquí comienza el siguiente capítulo de la historia.

María Fernanda se dio a la tarea de diseñar un panorama que recogiera la investigación, la exposición y el seminario. Repartió los temas de su panorama entre diversos autores y, con total dedicación, compromiso y paciencia, se dedicó a perseguirnos, leernos, releernos, hacernos sus anotaciones, perseguirnos otra vez, esperarnos, volvernos a leer, trabajar en equipo con Camila Cesarino en un diseño de alta calidad estética, hasta quedar satisfecha con todos y cada uno de los documentos que publicaría en el cuaderno.

Es un placer enorme presentar el cuaderno Música y literatura infantil colombiana hoy, en este auditorio en donde me siento en casa pues aquí mismo, cuando no era parte de la Biblioteca Nacional sino un estudio de la Televisora Nacional de Colombia, nací como escritora, ayudando a inventar cuentos y poemas para los programas que realizaba Sylvia Moscovitz hace casi cincuenta años.

Además de ser un material no útil sino indispensable para los educadores, sean padres de familia, trabajadores comunitarios, bibliotecarios o profesores, el cuaderno Música y literatura infantil colombiana es una verdadera vuelta de tuerca a lo que hasta ahora se ha hecho en el país.

Los músicos dejaron de interpretar y tuvieron que pensar y escribir teóricamente sobre la música. Los escritores dejamos de inventar ficciones y tuvimos que pensar y escribir teóricamente sobre la literatura. Unos y otros tuvimos que calzar zapatos ajenos para mezclar y entender dos lenguajes que a pesar de nacer paralelamente, se definen y se defienden en distintas tonalidades (digo tonalidades para utilizar un término musical, a ver si alguien me adopta finalmente en ese universo que añoro).

Como estructura de cohesión para autores que confluían desde diversos universos artísticos e investigativos, María Fernanda organizó el material bajo tres categorías: Música y literatura infantil; Música, literatura y pedagogía, y Música, literatura e historia. Y entregó a cada uno de sus autores un tema.

Para provocar a los lectores que esperan que el cuaderno por fin esté en sus manos, haré un anticipo del contenido, autor por autor, tema por tema.

Música de la lengua, literatura y organización psíquica del bebé – Evelio Cabrejo

Con la sabiduría a la que nos tiene acostumbrados, este lingüista colombiano que se dirige a nosotros desde su trabajo en Francia, nos introduce en la relación que desde el vientre materno se establece con la psiquis del bebé a través de la voz, las palabras, los gestos cotidianos. La formación del lenguaje, como motor del mundo simbólico, de la inteligencia y de la abstracción, son posibles gracias a esta relación natural que no requiere de escuelas ni de mediadores. Es la naturaleza humana en su más pura expresión.

La canción infantil o el lenguaje de los múltiples sentidos – Jorge Sossa

¿Qué nace primero, el texto o la melodía de una canción? Jorge Sossa, investigador de la música colombiana y coordinador del Movimiento de la Canción Infantil, nos lleva de la mano a través del juego de composición de una canción. El enlace entre música y literatura se establece de manera sólida y armónica, en la que cada componente utiliza sus particularidades, poniéndolas al servicio del componente complementario.

Formas y colores en los cuentos y canciones – Tita Maya

Esta pedagoga musical, sabe que todos nos sabemos las canciones desde niños… pero que muchas están bien guardadas en el fondo de la memoria. Comenzando por las canciones de cuna, nos lleva de la mano en un recorrido por las formas y las estructuras de las rondas y canciones más conocidas de la tradición latinoamericana. Los nostálgicos que queremos recuperar los textos de aquello que marcó nuestras infancias, encontramos en este repertorio más de una de nuestras más queridas canciones.

Promoción de lectura y música en diversos ambientes: escuela, hogar y biblioteca pública – María Clemencia Venegas

Paso a paso, con extremo cuidado, esta maestra, bibliotecaria e investigadora, nos conduce al trajín de formar lectores desde la primera infancia a través de la musicalidad de las palabras. Su texto no es sólo una antología o una opinión acertada. Es todo un tratado de pedagogía, útil para todos, desde los padres (o abuelos) de los recién nacidos, hasta los catedráticos universitarios que se interesan por el desarrollo del lenguaje.

¿Qué. por qué y cómo se educa en la música y en la literatura?
– Carmenza Botero

A través de una conmovedora clase de música para los más chiquitos, la directora de Malaquita Proyecto Musical, nos remite a la necesidad que tenemos de cantar y contar, de repetir, de entonar, de sensibilizar y de enseñar a los niños a utilizar la música, las palabras y el cuerpo para que su desarrollo integral sea armónico y enriquecedor tanto del mundo simbólico como del social.

El cancionero escolar – Irene Vasco

Más que una investigación o propuesta pedagógica, ésta es una opinión personal, desde mi perspectiva de escritora y de formadora de lectores, de lo que acontece hoy en día en la escuela. Con preocupación reflexiono sobre la pobre sensibilización que reciben niños y jóvenes en los centros educativos contemporáneos, masificados, inundados de ruido, en donde las palabras, los diálogos, la estética tienen que abrirse camino a la fuerza, en lugar de ocupar su lugar natural como forjadores de las relaciones entre los seres humanos.

Al unísono: poesía y canción en Colombia – Olga Lucía Jiménez

Tal vez el documento más difícil de este cuaderno es el de esta pedagoga y creadora musical. Reconstruir la historia de la música para niños en Colombia, en donde los registros del pasado son pocos, casi inexistentes, es toda una intrepidez. Este recorrido desde la época en que Colombia no era Colombia sino el Nuevo Reino de Granada, hasta la actualidad, pone de manifiesto que tanto la tradición oral como los autores y compositores nacionales han contribuido al desarrollo de la música infantil.

Mirón, mirón, mirón, ¿de dónde viene tanta gente?, Tradición oral colombiana y música para niños – Pilar Posada

No más desde el título, esta música, psicoanalista, pedagoga e investigadora antioqueña, nos despierta el deseo de cantar. Utilizando un repertorio de la tradición oral, la autora nos lleva de la mano, de canción en canción, por todas y cada una de las regiones del país, rico en expresiones literarias y musicales gracias a la fusión de las culturas que lo conforman.

El libro con disco: una mirada histórica desde el desarrollo editorial – María del Sol Peralta

Una nueva generación se acerca de manera novedosa a la producción musical y literaria del país. Esta joven autora, pedagoga y directora del grupo Cantaclaro (que dicho sea de paso es mi hija), nos propone un camino que, aunque ya tenía algunos ejemplos en Colombia, apenas ahora algunas editoriales toman en serio como alternativa para enriquecer sus colecciones: los libros de autor acompañados por grabaciones con música.

Como complemento a estos documentos de músicos, escritores e investigadores, el Cuaderno incluye unas cortas entrevistas a escritores y compositores colombianos, quienes comparten con los lectores sus acercamientos a las palabras y a las melodías. Nombres como Triunfo Arciniegas, Jairo Ojeda, Ivar Da Coll, Yolanda Reyes, Charito Acuña y Rita del Prado no podían quedar por fuera de este panorama de los creadores para niños y jóvenes.

Además de este indispensable Cuaderno, la Biblioteca Nacional realizó talleres dirigidos a docentes y a numerosos grupos escolares de Bogotá, así como conciertos gratuitos de excelentes músicos como Luis Pescetti, María del Sol y su grupo Cantaclaro, Jorge Veloza y sus Carrangueros, Carmenza Botero y su Malaquita, Charito Acuña y su coral Cantores de Colores. Pedagogos musicales orientaron las sesiones de sensiblización y repartieron copias del cuadernillo Materile, lire ró, este cuento canto yo.

Para despedirme, sólo me queda desear que eventos como los anteriores se repitan, no sólo en Bogotá sino en todo el país. Que la Biblioteca Nacional, bajo la dirección de Ana Roda y de Beatriz Helena Robledo se comprometan con la divulgación de la música y la literatura para niños y jóvenes y que el cuaderno Música y literatura infantil colombiana llegue a las manos de maestros, jardineras, bibliotecarios, líderes y madres comunitarios, padres de familia, abuelas, tías, madrinas, en fin, de todos aquellos que nos preocupamos por el desarrollo infantil en el país.

Muchas gracias… y buena y melodiosa lectura.

Nuevo libro sobre animación a la lectura

Juan Mata, profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada, en España, acaba de publicar un nuevo libro: 10 ideas clave. Animación a la lectura, publicado por la Editorial Graó. La obra recibió recientemente el Premio Telémaco, que otorgan la Universidad Complutense y la Editorial SM.

-¿Cómo se le ocurrió escribir este libro?

-No fue una decisión mía, sino un encargo de la editorial con la que trabajo. Forma parte de su colección ‘Ideas clave’, en la que hay libros sobre trabajo en equipo, formación permanente, cómo evaluar…, en definitiva sobre asuntos de tipo pedagógico.
-En el prólogo afirma que se ha escrito mucho y bien sobre este tema. ¿Qué aporta su libro de nuevo?

-Mi intención es tratar de armonizar dos mundos un poco enfrentados a nivel académico ya que, por un lado están quienes defienden la animación a leer porque ha creado muchos nuevos lectores al haber quitado lo serio, grave y fastidioso que tenía la lectura. Pero frente a ellos hay otra posición muy extendida que lo considera una frivolidad al haber quitado el esfuerzo que supone leer, que achacan a que hay mucho de juego y poco de comprensión. Esta guerra no conduce a ningún sitio, es inútil y falsa; hay que buscar puntos de coincidencia porque el objetivo es el mismo: que mediante la lectura el niño conozca el mundo, lo explore y lo disfrute. Por tanto, hay muchas similitudes mentales entre la actitud ante la lectura y ante los juegos.
-¿Cómo se motiva a leer?

-No tengo la fórmula infalible que permita pensar que aplicándola se estimula a leer, ya que sería una falacia porque cuando tratamos con seres humanos no hay reglas fijas para nada, aunque sí tengo algunas cosas claras. Por encima de todo es importante dar ejemplo, lo que constituye un factor pedagógico excepcional. Luego hay que hablar de los libros con emoción, ya que no son un objeto muerto y se escriben para ser algo vivo y que influyan en la vida de las personas. Después debemos enseñarles a leer, no sólo a descifrar un texto sino a comprenderlo bien. Si lo conseguimos, su gusto por la lectura será más fácil, aunque al final dependerá de la voluntad personal de cada uno.
-¿Existen libros específicos para iniciarse en la lectura?

-Sí. Cada edad pide, exige o desea libros en los que verse reflejados. La mayoría desea retratos de uno mismo, que es una característica general de la literatura para adolescentes, ya que actúa como un espejo de lo que uno es o quiere ser. También es importante la ensoñación, los libros que les hacen fantasear, ya que utilizan su imaginación para ir más allá, para tener experiencias mentales que nunca van a tener. En definitiva, hay que ofrecerles aquello que desconocen pero buscando un equilibrio.

-En su libro también habla de que animar a la lectura es una empresa mancomunada. ¿Significa eso que debe haber una lectura colectiva?

-Una característica del lector es su deseo de saber, de indagar. Un lector es alguien que al final busca respuestas a sus curiosidades, por eso es importante crear primero esas curiosidades. Y es una labor de todos, padres y madres, profesores, libreros, bibliotecarios, periodistas y, en general, de cualquier adulto. No hay que pensar que sólo en las aulas se forma un lector; todo es más complejo y comprometido.

-¿Se lee tan poco en España como indican las estadísticas?

-Eso es una falacia y un error dañino. Las estadísticas hablan de una media de todas las edades, pero la generación de hoy en día, los niños y los jóvenes hasta 30 años, son los que más leen y han leído de todas las generaciones de este país. Conforme va ascendiendo la edad, a partir de los 50 y, sobre todo, de los 65 años, los índices de lectura son bajísimos pero ¿por qué? A veces se nos olvida nuestra propia historia, que no ha sido muy alentadora, con unos índices de analfabetismo altísimos, cientos de municipios sin bibliotecas…
-¿Contribuye Internet a la lectura o, por el contrario, es un herramienta que acabará con los libros?
-Es un segundo tópico muy dañino. Yo defiendo con todas mis fuerzas que Internet no sólo no ha rebajado los índices de lectura, sino que los ha multiplicado gracias a los chats, los blogs o los foros y se ha convertido en un auxiliar de la lectura excepcional. Lo que ocurre es que la gente confunde Internet con los videojuegos pero quienes pasan horas jugando ante la pantalla, si ésta no existiera, también lo harían en la calle.
-Y los e-books, ¿acabarán con los libros de papel?

-Es un tercer tópico. Parte de lo que ahora se imprime en papel desaparecerá y estará bien, pero en su conjunto no desaparecerá. Además, no hay que confundir el soporte con el texto; si al principio se hacía en piedras, pieles de animales u hojas de bambú, ahora se traslada a la pantalla.

(Los interesados pueden encontrar más información en el post “Disculpen la presunción”, incluido por Juan Mata en su blog Discreto lector).